¿Qué podemos aprender de los Marines? (I)

El Cuerpo de Marines de la Armada estadounidense utiliza un sistema para conseguir ser cada vez más eficientes. Este sistema consta de tres partes: comunicar claramente los objetivos, ejecutar y evaluar la actuación.

En todo lo que hacemos en nuestra empresa nos podríamos beneficiar de esta estructura: cada vez que voy a iniciar una acción (de marketing, de ventas, de sistematización, contratar, etc.), clarificar mis objetivos (y convertirlos en muy, específicos) es la mejor manera de aumentar mis posibilidades de éxito.

Posteriormente, cuando estoy realizando o ejecutando la acción concreta, puedo mantener en mente más fácilmente mis objetivos (porque están muy claros y frescos) y tomar las decisiones adecuadas que me acerquen a ellos. Tendré muchas menos probabilidades de despistarme e irme por las ramas.

Después de la acción (la visita de venta, la acción de marketing, la entrevista de trabajo, lo que sea) si dedico un tiempo concreto a revisar lo que hice y no hice, siempre contrastándolo con los objetivos que tenía inicialmente, es mucho más facil aprender de lo hecho, y corregir y mejorar para la primera vez.

Igual que los Marines, la acción no está acabada hasta que no se ha hecho la reflexión posterior. Es la que cierra el ciclo, y la que casi garantiza que la próxima vez no cometeré los mismos errores.

También te puede interesar…

Dirigir a otros

Ser jefe… Para dirigir una empresa, un departamento o un equipo - que en realidad es dirigir personas -, es preciso...

¿Quieres una sesión gratuita de coaching?

Si te tomas en serio el impacto que puedes generar a través de tu trabajo, permítete este espacio para potenciar tus acciones.

R

Encuéntrame