SMART

Creo que ya estamos todos convencidos de la conveniencia de tener objetivos claros y por escrito. No sólo por tenerlos escritos en un papel, sino que el hecho de escribirlos y especificarlos es en sí una herramienta imprescindible en su consecución. Hace ya algún tiempo escribí varios posts sobre la importancia de los objetivos (aquí, y los siguientes) y hoy quisiera dar el siguiente paso, la siguiente vuelta de tuerca, a la idea de los objetivos. No es una idea nueva, pero continuamente me sorprendo de que cuando hablo de ella, aún hay  muchas personas que desconocen el concepto, así que aquí va.

Por supuesto, no cualquier sueño es un objetivo. Podemos tener “deseos” que nunca se convierten en objetivos. Por ejemplo, hay personas que tienen el “deseo” de irse a vivir a una isla en el Pacífico, o comprarse una casa en la playa, pero nunca lo convierten en “objetivo”. De manera más cotidiana, mucha gente tiene el deseo de “saber” inglés, pero no se ponen el “objetivo” de aprenderlo.

La principal ventaja de tener un objetivo es que una vez definido con claridad y precisión, puedes comenzar a moverte hacia él. Para ello, nos ayuda si el objetivo cuenta con algunas características que se describen con el acrónimo inglés SMART.

Características de un objetivo SMART

eSpecífico
Medible
Alcanzable
Realista
en un plazo Temporal

Específico

Para que un objetivo pueda ser útil ha de ser específico. De tal manera que cualquiera pueda estar de acuerdo en si se ha alcanzado o no. Objetivos como “ser más ordenado”, o “mejorar el proceso de contratación”, son imposibles de contrastar. ¿Más ordenado que quién, en qué? ¿Mejorar el proceso en qué exactamente? Hemos de plantear nuestro objetivo de manera que esté absolutamente claro para nosotros y los demás, qué supone haberlo alcanzado.

Medible

De igual manera, es importante establecer pautas de antemano para medir si se ha alcanzado el objetivo. Mejorar el proceso de selección, es difícil de medir. Quizá “reducir en 25% el índice de personas que abandonan la empresa menos de un año después de haber sido seleccionados” sea más fácil de medir y contrastar. O “aumentar las ventas del producto XX en un 15%, sin reducir el margen de beneficios”. Si disponemos de datos de control será relativamente fácil medir los resultados y contrastar si se ha alcanzado el objetivo o no.

Alcanzable

En realidad, ¿es alcanzable? ¿Es posible aumentar ventas en un 500% de aquí a 6 meses? Aunque el objetivo sea específico y medible, es importante que lo que se quiere realizar sea posible o probable. A menos que contemos con una fuerza de ventas muy preparada y ventas cercanas a 0, un objetivo como el de este párrafo no parece alcanzable.

Realista

Aunque sea alcanzable, ¿es realista esperar que se pueda conseguir? ¿Está alineado con el resto de las actividades y objetivos de mi proyecto o empresa? ¿Supondrá transgredir normas éticas o importantes que generen rechazo? ¿Aunque sea algo que se puede hacer, creo que es algo que se debe hacer?

En Tiempo

Este es un factor imprescindible. “Aumentar las ventas del producto XX en un 15%, sin reducir el margen de beneficios, antes del 31 de junio de 2012” me permite, no solamente contrastar si lo he conseguido o no, sino comprobar si lo estoy consiguiendo conforme avanza el tiempo. El factor temporal aporta una dimensión que ayuda a estructurar mis acciones con respecto al objetivo y me permite corregir el rumbo si es necesario.

Beneficios de tener objetivos claros y específicos

  • Siempre sabes dónde estás con respecto al objetivo
  • En cuanto te apartas del camino, te puedes dar cuenta y corregir
  • A veces, el camino es muy largo, o puede parecer que el objetivo es muy difícil. Sabiendo el objetivo y el camino, puedes construir metas parciales y fijar tu atención en ellas. Metas parciales que sí puedes conseguir, y así ir acercándote a tus objetivos.

Entonces, el siguiente paso es que veas si tienes objetivos SMART para tu proyecto o empresa. Y si no los tienes, en realidad, no hay nada más importante que puedas hacer ahora mismo que sentarte y aclararlos. Un objetivo, una vez aclarado es como un imán que nos atrae hacia él.

Pero para eso, ha de estar muy claro, ha de ser SMART!

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2 Responses to SMART

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